Gay y homófobo

Homofobia

Siempre se piensa en la homofobia como algo exclusivo de los ambientes heterosexuales, pero últimamente hemos comprobado que cada vez hay más homosexuales con comportamientos homófobos. ¿A qué es debido?

Homofobia es el término destinado a describir el miedo, repudio, prejuicio o discriminación hacia hombres o mujeres que mantienen sexo con personas de su mismos sexo. Pero últimamente se dan casos de rechazo hacia todo aquel que mantenga hábitos, maneras o actitudes que tradicionalmente se han atribuido al sexo opuesto. Así, si vas muy depilado o hidratado, puedes sentir la homofobia aunque seas heterosexual.

Vivimos en una sociedad donde el machismo está presente desde que nacemos. Se nos educa, por ejemplo, para ser fuertes y no mostrar sentimientos ni cualquier rasgo de debilidad. Eso es cosa de niñas… Aunque seas gay, habrás recibido ese mensaje una y otra vez.

Veamos algunas de las frases más escuchadas entre el colectivo LGBTI y que consideramos “poco” adecuadas.

Esa es una pasiva.
Si te pareces mucho a una mujer, no tienes ningún valor. Se nos ha educado para ser hombres, y eso significa que te tienes que comportar de una manera determinada. El problema no es el rol sexual, el problema está en el uso despectivo que se hace del término.

Ya no quedan activos.
En contraposición al punto anterior, los activos son vistos para muchos como un objeto de deseo en vías de extinción. No cualquier activo. Ese activo macho alfa al que no se le nota nada, como si eso fuese algo más que positivo. El ya no quedan activos tiene su correspondencia con el ya no quedan hombres, hombres típico de algunas mujeres heterosexuales… igual de espantoso.

Musculocas
Musculocas

Ante todo, discreción.
Muchos heterosexuales toleran amigos LGBTI si no son descarados, es decir, si no se les nota. Eso de ser gay está bien, pero en tu casa, no cuando estás conmigo tomando un café en el bar. Para nuestra preocupación, cada vez son más los homosexuales que empiezan a hacer bandera de la discreción y solo tienen amigos «discretos», a los que no se les nota nada.

A mi no me va la pluma.
Me gustan los hombres. Si me gustaran las mujeres iría con una de verdad. Si bien es cierto que para gustos… despreciar a alguien por sus maneras es bastante simplista. A mi me pueden gustar los hombres altos o bajos, rapados o pelo largo, delgados o bajos, con pluma o sin ella. No me atrevo a decir que no me gusta ningún chico con pluma, como tampoco digo que no me gusta ningún chico alto o rapado.

Seguramente habréis visto o oído otros comportamientos o comentarios homófobos entre vuestros amigos… Cuando esto ocurra, sobre todo, no os cortéis ni un pelo!!

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